jueves, 19 de marzo de 2009

Historia, Costumbres y Tradiciones de un Pueblo Llanero.

Barinas, Ciudad Llanera:
La ciudad de Barinas es conocida como la capital del llano, es una importante ciudad del occidente venezolano y capital del homónimo municipio Barinas y estado Barinas.


Historia

La ciudad primigenia es fundada con el nombre de Altamira de Cáceres el 30 de junio de 1577, por el capitán Juan Andrés Varela cumpliendo órdenes del gobernador de La Grita Francisco de Cáceres, quien el año anterior (1576) había fundado esta ciudad andina y estableció en ella la gobernación.

En 1786 se crea el estado Barinas en los territorios de los actuales estados Barinas y Apure que más tarde pasaría a dividirse en Barinas y Apure y luego pasaría a llamarse Estado Zamora. La ciudad se convierte en la capital del estado y en un importante bastión de los patriotas durante la guerra de independencia. Fue esta ciudad donde vivió y ejerció su profesión el primer presidente de Venezuela, Cristóbal Mendoza.

Origen etimológico

El nombre Barinas proviene de una voz indígena con la cual se identifica a un viento fuerte que se presenta en la estación lluviosa, proveniente de los valles de Santo Domingo; también se identifica con este nombre a un arbusto abundante en los llanos altos.

Artesanía: En Barinas se fabrican los famosos chinchorros de cuero y las sogas de cuero para enlazar.
También se producen instrumentos musicales como el cuatro, las arpas y maracas.

Folklore:
El llanero es gran aficionado a la música y la interpreta con mucho sentimiento. Por ello mantiene vigente los festivales folclóricos y las festividades populares propiamente dichas.

Recursos Culturales:
El Centro Arqueológico Kuayú, en la ciudad de Barinas, y La Casa de la Cultura, también en la capital, constituyen espacios de referencia en la investigación y promoción cultural y poseen prestigio en el ámbito nacional.

Religión:
Dentro de las creencias tenemos que, el pueblo cree en las brujas, en el diablo, en la llorona, en un sin fin de espíritus malos, de almas perdidas y en ánimas de personas que conocieron y murieron trágicamente. También existen los sortilegios y conjuros, entre ellos (específicamente en la población del Real), los pobladores, para que una visita se vaya, barren o ponen una escoba detrás de la puerta, o echan un grano de sal al fogón.

Ferias y Fiestas Nuestra Señora del Pilar

Estas fiestas se ha celebrado desde tiempos de la Colonia. Entonces eran fiestas religiosas y la ciudadanía acudía a la plaza mayor a festejar, estrenando sus galas para el 12 de Octubre


Velorio de Cruz de Mayo

Comienza el 3 de Mayo casi al amanecer; se viste la Cruz en el patio de la casa de quien ha hecho alguna promesa, se reza un rosario cantado hasta las doce del medio día y luego se comienza el baile con música criolla hasta el amanecer.

Toros Coleados, Principal atractivo deportivo del Llanero.

Todos los municipios, en todas las fiestas patronales, ferias, concursos y campeonatos en diferentes épocas del año. Tradición llanera que comenzó cuando el llanero después de culminar sus faenas buscaba una forma de recreación. Consiste en correr a caballo y agarrar al toro por el rabo en plena carrera y hacerlo rodar por el suelo.

Personajes de la Historia.

Alberto Arvelo Torrealba: nació en Barinas el 3 de septiembre de 1905, en medio de una familia de poetas, su madre Atilia Torrealba de Arvelo era una importante poetiza de esa ciudad llanera y sus tíos paternos Alfredo Arvelo Larriba y Enriqueta Arvelo son ampliamente conocidos en el mundo de la poesía y las letras. Durante el bienio 1964-1965 se le concede el Premio Nacional de Literatura. Luego de una fecunda labor en el campo de la literatura, la pedagogía y la diplomacia Albero Arvelo Torrealba murió en Caracas, el 28 de marzo de 1971.Su obra más nombrada es "Florentino el que canto con el diablo".

Lugares de interés de la Ciudad de Barinas.

· Palacio El Marqués
· Casa de la Cultura Napoleón Sebastian Arteaga
· Museo Alberto Arvelo Torrealba
· Catedral Nuestra Señora del Pilar de Santiago y Zaragoza
· Río Santo Domingo
· Redoma de punto fresco
· Plazas: Plaza del Estudiante, Plaza Bolívar, Plaza Zamora, Plaza de Madre Vieja
· Paseo los trujillanos
· Parque La Federación
· Parque Los Mangos
· Centro comerciales: C.C. Cima, C.C. El Dorado, C.C. Forum, C.C. Vemeca.
· Estadio Olímpico Agustín Tovar "La Carolina"
· Jardín Botánico de la Unellez

Leyendas del Llano.

Las leyendas y los mitos hacen parte de la cultura y el folclor de las regiones, el llano no es la excepción, por lo tanto aquí presentamos las más representativas leyendas de llano, aquellas narradas por los abuelos, cuando el manto de la noche cubre al llano, las leyendas y los mitos son transmitidos de generación en generación por medio de la tradición oral.

EL ESPÍRITU DE LA LLORONA

Varias son las narraciones fantásticas que sobre el espíritu de la llorona cuentan los ancianos pobladores de las sabanas araucanas. La llorona convertida en el espíritu vagabundo de una mujer que lleva un niño en el cuadril, hace alusión a su nombre porque vaga llorando por los caminos. Dice la tradición que la llorona reclama de las personas ayuda para cargar al niño; al recibirlo se libra del castigo convirtiéndose en la llorona la persona que lo ha recibido. Otras eversiones dicen que es el espíritu de una mujer que mató por celos a la mamá y prendió fuego a la casa con su progenitora dentro, recibiendo de ésta, en el momento de agonizar la maldición que la condenara: "Andarás sin Dios y sin santa María, persiguiendo a los hombres por los caminos del llano". Se dice que nunca se le ve la cara y llora de vergüenza y arrepentimiento por lo que hizo a su familia. El espíritu de la llorona, transformado en leyenda, ha acompañado al hombre llanero desde épocas remotas y de su existencia son testigos muchos viejos don Juanes. Otros menos creyentes consideran que es una creencia contraria a la razón, creada por los adultos con el objetivo de amedrentar o atemorizar a los vaqueros que cruzaban caminos en busca de algún romance nocturno por las sabanas. Un pedazo de tabaco de rollo en el bolsillo evita la aparición de la llorona.

LEYENDA DE LA BOLEFUEGO O CANDILEJA

Cuentan los viejos llaneros que hace cientos de años existía en los llanos orientales una mujer muy hermosa con un cuerpo de palma real y una larga, negra y fina cabellera que pendía hasta sus caderas, un cutis piel canela y unos lindísimos ojos grandes azules. Esta codiciada mujer silvestre se casó con un hombre recio y faculto, conocedor de la sabana, que respondía al nombre de Esteban. La existencia matrimonial fue relativamente corta. De esta unión alcanzaron a nacer dos hijos hombres, el primero llevó el nombre de Sigifredo y el segundo heredó el de su padre, Esteban. Don Esteban, el amo de la casa, era un hombre parrandero, tomatrago y jembrero; músico y extraordinario coplero. Un buen día, don Esteban se alistó para ir a un San Pascual Bailón, nombre que se le da en el llano a las fiestas sabaneras, pero por razones que solo él sabía, no quiso llevar a su esposa Candelaria, situación que despertó violento disgusto en la linda mujer criolla y, tanto sería su ira, que la fatal decisión de que si Esteban no la llevaba, pues él tampoco iría ni a éste ni a ningún San Pascual Bailón. Sin pensarlo dos veces Candelaria tomó un hacha de rajar leña y en presencia de sus dos hijos mató a su esposo, obligando a sus dos retoños a ayudar para enterrarlo en la sabana. Doña Candelaria al quedar viuda fue objeto de un ramillete de galanes llaneros que querían reemplazar al difunto, pero ninguno fue aceptado por la bella orquídea. La viuda Candelaria se dedicó como madre a levantar a sus dos hijos, sin permitir que nadie mancillara su condición de mujer viuda. De esta forma transcurrió su vida hasta que Sigifrido, su hijo mayor, alcanzó la edad de catorce años y se convirtió en un elegante joven de ojos azules al igual que ella; lo convirtió en su inseparable compañero y comenzó a dormir en la misma cama, hasta convertirlo en su amante. No permitía la viuda madre que ninguna otra mujer del vecindario pusiera los ojos sobre su hijo y segundo marido, pues le asaltaba el temor que su felicidad fuera invadida por alguna chica casadera del lugar. Así fue pasando el tiempo hasta que Esteban, segundo de sus hijos alcanzó los catorce años, era indudablemente dueño de una mejor estampa que la de su hermano mayor, joven de grandes facultades y de finos modales, todo lo anterior despertó el interés de su ya depravada madre hasta llega a intentar realizar lo mismo que con su hermano, es decir, convertirlo en su amante. Esteban que era un muchacho de sana moral, rechazó totalmente las pretensiones de su medre, pues él a pesar de su ignorancia, sabía y entendía muy bien ella era su madre y como tal no podía ser su amante. El rechazó de Esteban causó tanta decepción en la mujer, pensó, al igual que lo hubiera hecho con su marido, que si no era para ella no sería para ninguna otra mujer. Con el pasar del tiempo la viuda Candelaria murió y al subir a rendirle cuentas al señor Supremo. Este la castigó condenándola a errar por las sabanas convertidas en bola de fuego, que pierde a los caminantes. Otra versión dice que es el espíritu de una mujer que decapitara a su único hijo que iba a ser obispo, por lo cual fue condenada a errar por los caminos, convertida en la bola de fuego, que pierde a los caminantes. La bola de fuego se acerca a al caminante solitario, el cual debe maldecirla ya que cualquier rezo la atrae. Otra forma de evitar la persecución es llevando el cabo de soga arrastrando, como también desmontarse del caballo y tenderse boca abajo hasta que se aleje. En cuanto a la frecuencia de su aparición se dice que la bolefuego es constante en la semana del concilio (semana antes de semana santa y que se denomina en el llano como la de buscar comida). También aparece con frecuencia en los meses de verano, por lo que se ha considerado que es un producto de la ilusión óptica, producida tal vez por el reflejo del sol en las secas sabanas de Arauca.

Leyenda del silbón.

Espíritu vagabundo por matar a sus padres. Después de asesinar a su padre, el hombre fue castigado con un mandador de pescuezo (típico del llano), al tratar de huir fue mordido por un perro tureko, para concluir el castigo su abuelo regó sobre sus heridas gran cantidad de ají picante. El recuerdo y mención de lo sucedido libra a las personas de ser atacadas por este espíritu errante conocido como el silbón.
El Silbón se presenta a los borrachos en forma sombrío. Otros llaneros le dan forma de hombre alto, flaco. Usa sombrero y ataca a los hombres parranderos y borrachos, a los cuales chupa el ombligo para tomarles el aguardiente.
La tradición explica que al llegar el silbón a una casa en las horas nocturnas, descarga el saco y cuenta un a uno los huesos; si no hay quien pueda escucharlo, un miembro de la familia muere al amanecer.
Otra versión dice que fue un hijo que mato a su padre para comerle sus "asaduras". El muchacho fue criado toñeco (mimado), no respetaba a nadie. Un día le dijo a su padre que quería comer vísceras de venado. Su padre se fue de cacería para complacerlo pero tardaba en regresar. En vista de esto el muchacho se fue a buscarlo y al ver que no traía nada, no había podido cazar el venado, lo mato, le saco las vísceras y se las llevo a su madre para que las cocinara. Como no se hablandaban, la madre sospechó que eran las "asaduras" de su marido. Preguntándole al muchacho, quien confesó la verdad.
De inmediato lo maldijo "pa to la vida". Su hermano Juan lo persiguió con un "mandador", le sonó una tapara de ají y le azuzó el perro "tureco" que hasta el fin del mundo lo persigue y le muerde los talones.

El Llanero.

La leyenda de un rey que cubría su cuerpo de oro fue el móvil de la mayoría de las expediciones que emprendieron los españoles en el siglo XVI a lo largo de las tierras llaneras. Estas exploraciones dieron paso a la colonización de los llanos. Posteriormente religiosos de diversas órdenes católicas evangelizaron a tunebos, guahibos, Betoyes y Cuibas, únicos habitantes de esas extensiones. Casi todas las ciudades del Llano tienen origen en una misión. De la conquista surgió la mezcla de razas. Del cacique surgió el caudillo llanero, que fue uno de los actores principales de la guerra de independencia.
Pese a los cambios algunos grupos se han mantenido al margen del paso del tiempo. En algunos sectores meridionales del Arauco los indígenas de la etnia guahiba mantienen el modo de vida y las costumbres de sus antepasados precolombinos. Pero en general, el llanero actual es el reflejo de un mundo de extremos. La necesidad de adaptarse a una vida anfibia lo ha convertido en un hombre valeroso, independiente e individualista, pero también generoso y hospitalario. Labora en hatos -grandes propiedades dedicadas a la ganadería extensiva-, donde realizan doma de caballos salvajes y ejecuta las faenas de recogida del ganado (vaquerías), a la entrada y salida de las aguas. Cantos de ordeño y arreo acompañan sus labores y durante bautizos, bodas, festividades religiosas, comienzo y fin de las faenas, interpreta e improvisa décimas, corridos y coplas. Sus instrumentos son el arpa, el cuatro, las maracas y a veces la bandola. La forma musical por excelencia es el golpe, el joropo es un golpe que se baila con zapateo. Debate sus habilidades con otros llaneros en contrapunteos, peleas de gallos y coleo de reses.

Instrumentos Típicos.

Los instrumentos típicos empleados en la interpretación de la música llanera son el arpa, el cuatro y las maracas, al igual que el bandolín y la bandola que progresivamente ha sido desplazada por el arpa al igual que otros como el furruco y la cirrampla los cuales ya no se usan.

Arpa Principal instrumento de la Música llanera.

El arpa llanera es un instrumento típico musical de la región oriental Colombo-venezolana, tiene 32 o 33 cuerdas en nylon de diferentes calibres y organizadas en la escala musical según el grosor. Regularmente es construida en cedro, aunque existen fabricantes que utilizan el Pino y otras maderas perdurables y resistentes. Se utiliza laca transparente en su pintura para que no pierda sonoridad como si ocurriría con alguna pintura de color. El arpa llanera está muy relacionada con las expresiones artísticas y musicales del oriente Colombiano, adquiriendo desde sus inicios un valor de "propiedad" regional sobre el instrumento.
Para el maestro Guillermo Abadía en la música llanera "civilizada" que es la más representativa de la zona, resulta casi imposible hallar influencias indígenas propiamente dichas ya que en ella domina una polarización muy definida de lo "flamenco". Los cordófonos predominantes en la función melódica (cuatro, requinto o bandola pin-pon y aun el arpa) son derivaciones de instrumentos aportados por la cultura europea.
"El arpa, el violoncello y el clavicordio fueron tres de los instrumentos más usados durante el siglo XVIII tanto en Europa como en América, con ellos se acompañaba música religiosa y también eran usados en la música popular doméstica, entre la aristocracia colonial, el clero y los artesanos. El arpa fue un instrumento de gran popularidad en España y sus posesiones ultramarinas y la compleja música en ella ejecutada era transmitida por tradición oral, de esto son testigos hoy en día los excelentes músicos llaneros y paraguayos portadores de tan antigua tradición".
Según Margarita Aristizábal en su libro Arauca artesanal, la leyenda del instrumento: "se explica la aparición del arpa gracias a un cazador que al arrojar una flecha con su arco percibió un sonido musical. Intrigado, repitió el procedimiento y al obtener un nuevo sonido agregó al arco más cuerdas, y según el movimiento que imprimía a sus dedos, el largo y el ajuste de las cuerdas producían sonidos melódicos".
La revista colombiana de folclor publica un ensayo de el arpista Darío Robayo titulado "el arpa en la historia" donde se comenta que el arpa fue utilizada en todo el territorio hispano americano, principalmente durante los siglos XVII y XVIII, como instrumento solista y armónico, tanto en la música religiosa como en la profana. En el siglo XIX se consolidó como el instrumento principal de varios géneros de música regional tradicional latinoamericana (Paraguay, llanos Colombo-Venezolanos, regiones de Veracruz y Michoacán en México y varios centros en los Andes peruanos y ecuatorianos, como también en Chile).
A los llanos de Colombia (Betoyes, San Regis-Guanapalo en Casanare) llegan varios instrumentos como la guitarra, la flauta, el clavicordio, el arpa, la vihuela y las chirimías, cuyos primeros registros datan de los años 1661 y 1722. Estos instrumentos fueron enseñados allí por los misioneros en escuelas de música donde indios y mestizos aprendieron solfeo y a tocar el arpa a la perfección. Después de 1736, es posible que la música ejecutada en arpa haya tenido solamente un carácter religioso ya que en la Nueva Granada hubo un marcado ascetismo religioso durante los siglos XVII y XIX, porque con ellos se agradaba doblemente a Dios. Este juicio deja entrever una relación directa entre la desaparición del arpa del ámbito llanero colombiano y la salida del elemento juseíco de la Nueva Granada en 1767, hecho que marca un retroceso en la organización de los pueblos llaneros En el siglo XIX, en los llanos colombianos, no hay visos de arpa vinculada a ningún aire nacional (aunque ya se tocaran y cantaran galerones en San Martín y Casanare utilizando instrumentos como guitarra, tiple, bandola y maracas).
En Colombia se vuelve a tener noticia sobre el arpa en 1925, con la llegada a los Llanos de Arauca del arpista Arturo Lamuño quien dedica su tiempo a la enseñanza del instrumento.

El Cuatro.

Este pequeño instrumento cuyo nombre se deriva de las cuerdas que posee, es una modificación del quinto y toma su origen a finales del XVI. A principio fue elaborado con trozos de madera rustica y cuerdas de fibra vegetal muy duras, las que adelgazaban con concha de moluscos haciéndolas adelante con vísceras (tripa) de animales, siendo disecadas y templadas al sol a objeto de que emitieran sonidos que en cierto modo igualaran con los instrumentos españoles.
Este instrumento nace con la finalidad de acompañar guaruras, pitos, tambores y maracas para disipar las penas y un aliciente para llevar menos pesada la existencia a que estaban sometidos los aborígenes y esclavos por los españoles.
De allí en cuatro se estampa en persistencia, tanto en momentos de tristeza, soledad, como de felicidad y alegría, dentro de los anales del criollismo.
A partir del siglo XIX poco a poco va cambiando de carácter en arraigamiento y en la expansión, por lo tanto algunos carpinteros de la época en momentos libres construían este instrumento solo por afición a la música. Para amenizar los bailes típicos de la época y como consecuencia surgen las famosas permutas que consistía en el cambio del instrumento por turrones, arroz con coco, empanadas, jaleas de mango y otras meriendas típicas, se podría afirmar que de esa manera el cuatro fue adquiriendo perfeccionamiento hasta encontrar su forma y tamaño.
Es el instrumento menor o acompañante de todo conjunto musical llanero, se le ha distinguido como "guitarro". Anteriormente tiple, fue en el llano mismo el instrumento acompañante hasta que el cuatro lo desplazo definitivamente.
El Cuatro se toca rasqueando, teniendo en su ejecución gran importancia el muñequeo, el clavijero antiguo de madera ha sido reemplazando por el clavijero automático.

Las Maracas

Hecho este instrumento de totumitos que bien cabían en la mano, en algunas de las regiones una maraca era más grande y su sonido era mas grave y se le decía: Macho, a las otras se le decía cascabel o cascabelina.
Se le depositan semillas de capacho y de ahí que se le dijera a las maracas capachos, o capachas. También se las llamaba chuchas. Las maracas podían ser raspadas, perforadas con mucho huequitos y pintadas.
La Maraca Instrumento Precolombino es el aporte aborigen al folclor llanero.
Todos los pueblos indígenas hicieron de las MARACA un instrumento de su predilección y lo ejecutaban en cada ceremonia. Pequeñas medianas, grandes, adornadas con pintura, labradas, con agujeritos, con mango corto o largo, coronadas con plumas vistosas, en fin decoradas al gusto de cada pueblo.
Sabemos que las tuvieron los Incas, los Guajiros, los Mayas, Los Aztecas, los Quechuas. Sin embargo se afirma que el nombre se lo dieron los indios Jupies del Brasil del sur que habitaban las riberas del Río Maraca que desemboca en el río Amazonas.
Por Tradición el maraquero no se sienta a tocar las maracas y si por algún motivo lo hace no solamente los músicos del conjunto sino de los concurrentes se lo recuerdan así:
Oficio de maraquero oficio pa' condenao los músicos se acomodan y el maraquero parao. “Yo pienso (Miguel Ángel Martín) que esta tradición se deba a que el criollo que seria el maraquero (considerado de menor casta entre los músicos) Por su baja condición social, no podía tomar asiento junto a los españoles o blancos”.

2 comentarios:

  1. Buenas tarde hija, debes responder la unidad V

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  2. Nada como describir una region por alguien de alli mismo. Gracias la informacion es muy buena solo me falto conseguir aqui el traje tipico, aunque considero que es el mismo en toda region de los llanos.

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